A propósito de los chequeos policiales, cada día nos alejamos más de un democracia verdadera...
Nada es seguro en este tiempo, al parecer infundir terror y caos es una política de estado, no tenemos privacidad, los organismos de seguridad y los servicios de inteligencia del Estado están trabajando a favor del mal, dejando de lado su obligación de proteger y cuidar los derechos y libertades de todos los ciudadanos. Tal parece, que el gobierno y los servidores públicos han perdido la sensibilidad humana.Lo que vive la policía en estos momentos puede definirse como una contrareforma. Luego de haber permanecido estancada en un atraso inaceptable de la represión, el autoritarismo y reconociendo los intentos de modernizarnos a través del uso de la ciencia, hemos pasado a la forma cavernaria. De la investigación y el debido proceso a los asesinatos extra judiciales. De la tolerancia a la intolerancia, de la democracia a la dictadura, de un estado de derechos y libertades a un estado policía. Seguirleyendo Por Juan Tomás Taveras.