El desorden y el derrotero que lleva la actual administración municipal del Alcalde Gilberto Serulle son realmente penosos y lamentables. Los problemas de basura dejados al parecer adrede por la pasada gestión de José Enrique Sued vuelven a manifestarse en barrios y urbanizaciones de la Ciudad Corazón. Los primeros cien días fueron de gloria, recogida de desperdicios, comienzo de proyectos e inicio de asfaltado de calles. Pero todos fueron dejados a medias. El desorden es tal, que en la señalización de callejones y calles, ahora las colocan con el nombre de avenidas pese a que no permiten el paso de más de un vehículo. O Serulle se está descuidando, tan solo pensando que Vuelta Larga es la panacea, o sus funcionarios lo están ayudando muy poco. Desde agosto a la fecha, ya son varias las denuncias de irregularidades en el manejo de la cosa pública, al punto que ya entidades amenazan con someter al alcalde a la justicia. Pero también casos relacionados con la ética, la moral y las buena...