SANTO DOMINGO. Al parecer, los policías que patrullan en camionetas y motores han conseguido una forma para ensanchar sus ingresos, y han escogido el peor de los caminos, al tomar como blanco a jóvenes que en horas de la noche salen a divertirse, utilizando carros propiedad de sus padres o de algún familiar o amigo. La trama consiste en que una patrulla ordena parar a una o un joven, le requiere los papeles del carro, al darse cuenta de que la matrícula está a nombre de otra persona, o que otro documento tiene alguna falla, inmediatamente les exigen dinero, y los obligan a ir a cajeros bancarios, si no tienen la cantidad que le exigen. En algunas ocasiones, hay jóvenes que han tenido que recurrir a amigos para completar el dinero exigido. Ayer, Diario Libre conversó con Edwin, un joven de 22 años, residente en Gascue, que salió a divertirse junto a su novia a las discotecas que funcionan en la avenida Venezuela, el pasado sábado 12 de abril. Una patrul...